That'll Be the Day es una película dramática británica de 1973, dirigida por Claude Whatham y escrita por Ray Connolly, que retrata la juventud, la alienación social y los inicios del rock and roll en la Inglaterra de finales de los años 50 y principios de los 60. El título de la obra rinde homenaje directamente a la famosa canción homónima de Buddy Holly.
La película, producida por David Puttnam y con una duración de 1 hora y 31 minutos, es ampliamente reconocida por capturar de forma realista el ambiente agridulce de las ferias itinerantes, los campamentos de vacaciones británicos (holiday camps) y los primeros destellos de la cultura pop antes de la llegada de la Beatlemanía. Su éxito dio pie a una secuela directa en 1974 titulada Stardust.
El largometraje destaca por un elenco que combina actores de renombre con auténticas estrellas de la escena musical británica de la época: David Essex interpreta al protagonista, Jim MacLaine, un joven rebelde e inteligente que abandona los estudios y a su familia en busca de una vida sin ataduras. Ringo Starr, el baterista de los Beatles, encarna a Mike, el ingenioso compañero de Jim en las ferias y parques de atracciones, ofreciendo una de sus actuaciones dramáticas más elogiadas. Robert Lindsay, en uno de sus primeros papeles cinematográficos notables, da vida a Terry, el mejor amigo de la infancia de Jim. Billy Fury, el legendario cantante de rock de Liverpool, interpreta a Stormy Tempest, el carismático vocalista de la banda que toca en el campamento de verano. Keith Moon, el icónico e impredecible baterista de The Who, realiza un divertido cameo como J.D.Clover, el baterista de la banda residente.
La música es un pilar fundamental de la producción. Funciona como un retrato sonoro de la época e incluye éxitos inolvidables de artistas como Buddy Holly, The Everly Brothers, Jerry Lee Lewis, Little Richard y Bobby Vee. Estas canciones no solo acompañan las escenas, sino que marcan el despertar cultural y la rebelión de una generación de jóvenes británicos que buscaban escapar de la monotonía de la posguerra.