"Life of Brian" (conocida en español como La vida de Brian) es una película de comedia de 1979 escrita y protagonizada por el grupo cómico británico Monty Python y dirigida por Terry Jones. La trama sigue la historia de Brian Cohen, un joven judío que tiene la mala suerte de nacer el mismo día y en el mismo lugar que Jesucristo, lo que provoca que a lo largo de su vida adulta sea constantemente confundido con el Mesías. La película es una sátira mordaz de la religión organizada, el fanatismo y los movimientos políticos de la época, y es ampliamente considerada por la crítica como una de las mejores comedias de todos los tiempos. Es especialmente recordada por su icónica escena final y la pegadiza canción psicodélica y optimista "Always Look on the Bright Side of Life".
George Harrison es, literalmente, la razón por la que existe la película Life of Brian. De no ser por él, nunca se habría filmado. Apenas unos días antes de empezar a rodar en 1978, la productora original (EMI Films) leyó el guion completo, se asustó por el contenido satírico y religioso, y retiró todo el dinero.
Desesperado, el miembro de los Monty Python, Eric Idle, recurrió a su gran amigo George Harrison. Harrison, que era un fan absoluto del grupo, decidió fundar junto a su socio la productora HandMade Films exclusivamente para salvar el proyecto.
Para conseguir los 4 millones de dólares necesarios de la época, George Harrison llegó a hipotecar su propia mansión (Friar Park). Cuando le preguntaron por qué ponía en riesgo su patrimonio por una comedia tan polémica, respondió simplemente: "Porque quiero ver la película". Eric Idle bromeaba diciendo que esa fue la entrada de cine más cara jamás pagada por nadie.
Como agradecimiento, Harrison tiene una brevísima aparición (un cameo sin acreditar) en la película. Interpreta a un personaje llamado el Sr. Papadopoulos, quien le saluda y le estrecha la mano a Brian en medio de una multitud (minuto 1:08:50 aproximadamente). Como curiosidad, su única línea de diálogo (un "¡Hola!" con su fuerte acento de Liverpool) tuvo que ser redoblada más tarde por Michael Palin.
Gracias al enorme éxito en taquilla de La vida de Brian, la productora de Harrison siguió adelante y terminó produciendo otros grandes clásicos del cine británico de los años 80 como Time Bandits, The Long Good Friday o Withnail and I.