Mi pintura, que está toda ella compuesta de instrucciones (y concebida para que la hagan los otros), llegó después de que entraran en el mundo del arte el collage y el ensamblaje (1915) y el happening (1905). Si tenemos en cuenta la naturaleza de mi pintura, se pueden utilizar cualquiera de las tres palabras mencionadas o una nueva en lugar de la palabra pintura. Pero me gusta la antigua palabra pintura porque conecta inmediatamente con la «pintura mural» y es bonita y divertida. Las que más me interesan de mis pinturas de instrucciones son las «pinturas para construir en la cabeza». En la cabeza, por ejemplo, una línea recta puede no existir como un segmento de una curva, sino como una línea recta. Además una línea puede ser recta, curva y algo más al mismo tiempo. Un punto puede existir como un objeto de 1, 2, 3, 4, 5, 6 dimensiones simultáneamente o en diferentes momentos conforme a diferentes combinaciones, como uno quiera percibirlo. El movimiento de las moléculas puede ser continuo y discontinuo al mismo tiempo. Puede tener o/y no tener color. No hay objeto visual que no exista en comparación o simultáneamente con otros objetos, pero si uno quiere, se pueden eliminar estas características. Una puesta de sol puede durar días. Uno se puede comer todas las nubes del cielo. Se puede ensamblar un cuadro por teléfono con alguien que esté en el Polo Norte, como si se jugara al ajedrez. Este método pictórico se remonta a la época de la Segunda Guerra Mundial, cuando no había comida, y mi hermano y yo nos intercambiábamos menús por el aire.