Linda McCartney contactó en 1991 con Adrian Mitchell, amigo personal de los McCartney (y de los Beatles desde 1963), para entregarle una serie de poemas escritos por su marido a lo largo de los años, con la intención de verlos publicados en libro y que a la vez sirviese como regalo de aniversario. Todo tenía que ser en secreto pero, como suele ocurrir, Paul se enteró y todo quedó pospuesto. Años más tarde, el mismo Paul junto con Adrian, y en homenaje a Linda, ya fallecida, volvieron a comentar el tema. Reunieron aquellos poemas y decidieron combinarlos con canciones de McCartney ya conocidas para editarlos. El resultado es magnífico y te llegas a emocionar con muchos pasajes. La portada es plateada y arriba figura un dibujo de un mirlo (Blackbird) hecho por el propio Paul. El libro apareció con el texto original en inglés en las páginas de la izquierda, teniendo su traducción al castellano en las de la derecha. (PM)