Sin la determinación, magnetismo, visión de futuro, buenas maneras y posición financiera de Brian Epstein, nadie habría oído hablar de cuatro tipos llamados John, Paul, George y Ringo. Epstein era un personaje extravagante y carismático. Judío en una sociedad antisemita, homosexual en los tiempos en que serlo era un delito; jugador compulsivo y tan aficionado a las drogas como a la bebida. Pero la gente recuerda de él su calidez, su inteligencia, su encanto y su capacidad para inspirar afecto y lealtad. Para los Beatles fue su mejor amigo y su siempre fiel representante. Este libro, basado en su propio diario personal y en docenas de entrevistas —con Paul McCartney, George Martin y Marianne Faithfull, entre otros—, nos ayuda a desentrañar la verdad de un hombre enigmático que con su trabajo cambiaría la historia de la música, lo que a la postre, le arrastraría hasta la autodestrucción. Un libro esencial para entender la leyenda de los Beatles, la historia de una revolución que continúa hasta nuestros días.
Muchos de los seguidores de los Beatles nos hemos preguntado alguna vez qué hubiera sido del grupo sin la ayuda de Brian Epstein. Y la respuesta creo que es fácil: no hubieran llegado a conseguir el éxito que siguen teniendo a pesar de que ya han transcurrido más de cuarenta años desde la explosión de la Beatlemanía. Este libro escrito por Debbie Geller (fallecida en 2007), productora y escritora que realizó diversos trabajos de investigación dentro del campo de la cultura popular, está basado en un estupendo documental que la BBC dedicó en 1999 a la figura del desaparecido Epstein. Geller realizó multitud de entrevistas con muchas personas de su entorno: entre ellas, Paul McCartney, George Martin y Marianne Faithfull, también tuvo acceso al diario personal del manager, con lo que el resultado es un emotivo y revelador homenaje a la persona que más se esforzó por llevar el arte y la música de sus pupilos a los cinco continentes. Y es que ya lo dijo Lennon cuando murió Brian: «Ahora sí que la hemos jodido». La fotografía que ilustra la portada fue tomada en Tokyo en 1966, durante la última gira de los Beatles por el lejano oriente. En ella vemos a Brian flanqueado por George y John. (JME)