May Pang tenía sólo veintidós años, pero se había convertido en indispensable para John Lennon y Yoko Ono. Les mecanografiaba las cartas y recogía las ropas que dejaban tiradas; transportaba irremplazables archivos y cintas entre «ABKCO», en Nueva York, y las propiedades de Lennon en Inglaterra. Hacía los presupuestos y contratos para sus álbumes, reclutó 365 pares de piernas desnudas para una película pacifista de Lennon y hasta «pasó» por las aduanas baúles llenos de prendas de Yoko. Los caprichos de Lennon eran órdenes para ella y, por pintorescos que pudieran ser, May conseguía cumplirlos. Una mañana, en el «Dakota», Yoko le dijo a May que debía ser para John algo más que una ayudante.
A pesar de que Yoko alentó a su secretaria May Pang para que se convirtiera en amante de John, no creo que le hiciera mucha gracia que a los pocos años del asesinato de su esposo, Pang relatara sus memorias más íntimas con el ex Beatle. Ayudada por el escritor Henry Edwards, May construye un documento muy interesante que retrata el temperamento —en aquellos días algo alterado de John—, en el período que se conoce como Lost Weekend (el fin de semana perdido). Con innumerables anécdotas, redactado como si fuese una novela, y acompañado de fotos inéditas, Adorable John se convierte en un volumen de lectura obligada para comprender mucho mejor una época convulsa en la vida de Lennon. (JME)