Formato Blu-Ray: La versión oficial de Yellow Submarine en Blu-ray se lanzó al mercado global el 5 de junio de 2012. Es considerada la edición definitiva y de mayor calidad técnica de la película de The Beatles hasta la fecha.
El gran valor de este Blu-ray reside en el minucioso trabajo de preservación: Limpieza manual: La película se escaneó en resolución digital 4K por el especialista Paul Rutan Jr. y su equipo. Debido a la fragilidad de los dibujos originales hechos a mano en las láminas de celuloide de 1968, no se utilizó ningún software automático. Se restauró de manera completamente artesanal, fotograma por fotograma. Calidad visual: El resultado en alta definición (1080p) ofrece una nitidez y un brillo en los colores psicodélicos nunca antes vistos. Formato: La relación de aspecto es 1.66:1 (con ligeras bandas negras verticales en los lados en pantallas 16:9 modernas), respetando fielmente el formato en el que se concibió la animación.
Para acompañar la remasterización visual, el audio recibió una actualización masiva de la mano de Apple Corps: Pista principal: Incluye una mezcla multicanal inmersiva en DTS-HD Master Audio 5.1. Alternativas: Cuenta con una pista de sonido estéreo y mantiene la mezcla mono original de 1968 para los espectadores más puristas. Incluye subtítulos en más de 13 idiomas, entre ellos el español.
El Blu-ray no se comercializó en una caja de plástico azul estándar, sino en un elegante estuche de cartón desplegable (DigiPack) muy cuidado. El interior incluye objetos de coleccionista exclusivos: Libreto de 16 páginas con fotos, bocetos de producción y un ensayo exclusivo escrito por John Lasseter (director creativo y fundador de Pixar) expresando su admiración por la película. Reproducciones en acetato transparente de los fotogramas de cada uno de los cuatro Beatles animados. Una pequeña hoja con adhesivos de los personajes principales y elementos icónicos del filme.
Pepperland es un idílico paraíso musical y colorido que se encuentra situado en el fondo del océano. La paz del lugar se ve brutalmente interrumpida cuando los Malignos Azules (Blue Meanies), un grupo de criaturas que detestan la música y la alegría, lanzan un ataque sorpresa. Los villanos logran encerrar a la banda protectora del lugar (la Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band), petrifican a sus habitantes y despojan al país de todo su color, convirtiéndolo en un páramo gris y silencioso. Antes de ser capturado, el anciano alcalde de Pepperland logra enviar al joven Fred (el Viejo Marinero) en busca de ayuda a bordo del Submarino Amarillo. Fred viaja a través del espacio y el tiempo hasta llegar a un grisáceo y melancólico Liverpool, donde se encuentra de manera sucesiva con Ringo, John, Paul y George.
Tras convencerlos para salvar su hogar, los cuatro músicos se embarcan en el Submarino Amarillo iniciando un viaje surrealista y psicodélico a través de varios mares fantásticos:
El Mar del Tiempo: Donde el tiempo avanza y retrocede de manera incontrolable.
El Mar de la Ciencia: Lleno de extraños inventos y lógica absurda.
El Mar de los Monstruos: Un ecosistema peligroso poblado por criaturas devoradoras. Aquí conocen a Jeremy Hillary Boob (el Hombre de Ninguna Parte), un excéntrico y solitario erudito que se une a su misión.
El Mar de los Agujeros: Un vacío absoluto donde Ringo guarda un agujero en su bolsillo que resultará vital más adelante.
El Mar Verde: La frontera final antes de entrar a su destino.
Al llegar finalmente a Pepperland, los Beatles utilizan el poder de la música, el amor y el color para infiltrarse entre los enemigos. Disfrazados como la banda original, cantan sus grandes himnos logrando romper el hechizo, devolver la vida a los habitantes y convencer al mismísimo Líder de los Malignos Azules de que la música y el color son necesarios para coexistir en paz.
Dirigida por George Dunning, el verdadero genio estético del film fue el diseñador de producción alemán Heinz Edelmann. Rompiendo con el estilo hiperrealista y tierno de Disney de la época, optó por una estética puramente pop-art, psicodélica, surrealista y vanguardista que definió la contracultura de finales de los años 60.
La cinta experimentó de forma pionera con técnicas complejas como la rotoscopia (dibujar sobre metraje real de acción viva, visible de forma espectacular en la secuencia de la canción Eleanor Rigby) y la animación libre texturizada.
La música funciona como el motor narrativo del film. Además del tema homónimo, incluye clásicos como All You Need Is Love, Lucy in the Sky with Diamonds, When I'm Sixty-Four, e introdujo cuatro temas inéditos compuestos por los Beatles específicamente para la película: Hey Bulldog, Only a Northern Song, All Together Now y It's All Too Much.
A pesar de la total identificación del grupo con la cinta, los Beatles no pusieron sus voces a sus personajes animados en los diálogos (fueron interpretados por actores de doblaje profesionales británicos). La banda original solo aparece en una breve y simpática escena de acción real justo antes de los créditos finales de la película.